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El Robot ROWA es el sistema de automatización para farmacias más avanzado tecnologicamente del mercado. Con altura y longitud adaptables a cada caso particular, consta de estanterías laterales para guardar los envases y un pasillo central, por donde se desplaza un brazo robotizado. Dicho brazo tiene 5 ejes de movimiento que le permiten acceder a los envases, bien sea para cogerlos o para colocarlos.
Estos ejes son; traslación a lo largo del Robot, traslación a lo alto del Robot, el movimiento de aprisionamiento de las pinzas para agarrar los envases, el movimiento circular del brazo para poder apuntar a ambos lados del pasillo central y el movimiento del chupón para recoger/empujar los envases.
Movimientos en el brazo robotizado
Movimientos del brazo robotizado
El proceso de almacenamiento/dispensación de envases requiere una gran tecnología. No obstante se basa en un procedimiento muy sencillo, lo que permite un elevadísimo grado de efectividad:
Cuando una caja es escaneada y colocada en la compuerta de entrada al Robot, 3 detectores (2 ultrasonidos y 1 haz de luz) miden sus dimensiones. Esto se hace por dos motivos; en primer lugar para comprobar que las dimensiones del envase son correctas y no estamos cometiendo un error introduciendo un envase erróneo, y en segundo lugar, para conocer las medidas y buscar el lugar idóneo para su almacenamiento.
Así podemos optimizar el espacio, lo que supone un considerable ahorro con respecto a los sistemas de cajoneras.
Una vez el envase está dentro del Robot, el dedo chupón se acerca y mediante un sistemas de succión agarra el envase, retrocediendo con él a la base del brazo robotizado. Este sistema exclusivo del Robot ROWA es el más efectivo del mercado, y permite una precisión mucho mayor que los sistemas de recogida por pinzas. No obstante, si la caja estuviese deteriorada por cualquier circunstancia, las pinzas entrarían en juego y recogerían el envase.
Una vez el envase se encuentra en la base del brazo robotizado, las pinzas lo agarran con fuerza. Si esto no fuese así, la gran velocidad del brazo al desplazarse por el Robot arrojaría el envase fuera del brazo robotizado por inercia.
Una vez asegurado el envase, se produce el desplazamiento al lugar de destino, bien sea un estante para su almacenamiento, bien una salida para su dispensación.
Cuando el envase se encuentra en el lugar de destino, el dedo chupón lo empuja suavemente. Para colocarlo con total precisión, las pinzas acompañan el movimiento, no dejando así margen de error. Luego las pinzas se abren un milímetro para retirarse. Este sistema permite un espacio perdido mínimo entre envases, muy inferior al necesario si no se dispone de dedo chupón, ya que si són las pinzas las que entran a recoger los envases hay que tener extremo cuidado de no tocar a sus vecinos.